03 noviembre 2006

LO QUE SÉ DE LOLA. . (Javier Rebollo)


Hace un par de días fui a la Filmoteca a ver esta película, y para mi sorpresa ayer escuché en el telediario que le habían dado un premio. Es una coproducción española /francesa, 2006. El argumento es el de un hombre solitario, León, que no trabaja ni hace absolutamente nada, salvo cuidar a su madre. Cuando esta muere, decide romper su soledad, se dedica a robar el correo a los vecinos, escuchar sus conversaciones y observar a los viajeros de la estación de tren. Un día, conoce a su nueva vecina, Dolores (Lola Dueñas). Le llama la atención y se dedica a espiarla, mientras consigna a lo largo del año en un cuaderno los pequeños detalles de su cotidianidad. Aunque el sentir general que produce la cinta es el aburrimiento, no significa que no tenga algunas virtudes. La mayor, inequívocamente, las actrices. Lola Dueñas hace un gran papel, indiscutiblemente.Desde mi punto de vista, la película sabe transmitir muy bien el sentimiento de cansancio y frustración de estos personajes que no presentan futuro y tienen un pésimo presente. Ese mundo gris, de individuos que buscan su espacio y luchan por mantenerse a flote a pesar de las continuas y azarosas oleadas que les propina la vida. La figura de León se comunica siempre fuera de campo, apenas mantiene un diálogo con cualquier otro personaje, ni siquiera con Lola. En una secuencia el director amaga una escena depravada y enferma en la que el protagonista podría acabar masturbándose en la misma cama en la que yace el cadáver aún caliente de su madre, pero Rebollo opta por acabar la escena antes de que suceda nada y por dejarnos creer que, si acaso ha ocurrido, ha ocurrido en off, como todo lo que pasa en esta película. Normalmente, oímos un golpe o algún otro sonido y posteriormente vemos el resultado de lo que ha sucedido, como en todas las ocasiones, fuera de campo. Es impresionante la inexpresividad de este personaje.Ese estatismo emocional y vital lo consigue con esos fotogramas de planos fijos, que recuerdan a carteles publicitarios,. Es precisamente ese lenguaje visual lo que ralentiza excesivamente la película. Su intención de alargar excesivamente las escenas es lo que más le ha perjudicado.
No pongo en duda que Javier Rebollo sea un gran cortometrista, pero creo que precisamente eso es lo que a mi forma de ver falla aquí; intentar hacer un corto de 112 minutos, y prueba de ello es la constante y superflua voz en off del protagonista. El director juega con ella como elemento, a veces, metalingüístico, otras veces, solamente efectista. Pero la única función que tiene aquí esta voz en off es ésa: el que el director pueda jugar con ella y de nuevo, lucir sus propuestas teóricamente innovadoras. Lo mejor de todo, sin duda son las instantáneas del pueblecito de La Mancha, una maravilla el uso de la luz, esos horizontes tan típicos de los cuadros costumbristas, verdaderamente estupendos . La escena del cortejo fúnebre me recordó al cuadro del Entierro del Conde Orgaz, y claro está, a la escena de la película de" Volver" , de Almodóvar.

Pero a pesar de todas la cosas buenas que tiene, sin duda, y siento decirlo, es un tostón bastante grande, desde luego estupenda para echar un sueñecito en el cine!!, porque para llegar al final hay que tener grades dosis de paciencia y ponerle muchas ganas. Pero para eso estamos aquí los freakis , jej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Así es, siempre quedaremos unos cuantos frikis que vayamos a ver semejantes bodrios.
Yo mismo fui a ver "Yo soy la Juani" del Lunas. Menudo tostón¡¡

Alb

Adrenalynn dijo...

Madre mia, jejejej, no la he visto, pero ya solo por el título y por los superactorazos que la protagonizan (jur, jur)..ehmm,,como que paso de verla. Durante la pelicula no sonaría ninguna canción del Canto del Loco,así, por un casual, no?..eso es lo que se llama una promoción de película (jur,jur...festival del humor...:))